ESPÍRITU Y FÍSICA
Os he contado que nosotros purificaremos la Tierra y la atmósfera de la Tierra de las impurezas que ha colocado allí el Hombre, y también he explicado que es necesario evacuar a la humanidad fuera de la Tierra mientras que este proceso de limpieza esté teniendo lugar. Pero no sólo limpiaremos la Tierra de radiactividad.
Os he explicado que la fuerza del pensamiento es un asunto serio, algo con lo que tenéis que tener cuidado. Os he contado que las palabras y los pensamientos están vivos. Son impulsos que emite algo que está viviendo, de hecho, son el principio de la Creación.
La conciencia hasta ahora manifestada por el Hombre, los pensamientos que el Hombre ha propagado alrededor de él, han influenciado a la Tierra en un grado preocupante. La Tierra ha sido influenciada, todas las cosas con las que el Hombre se ha rodeado a sí mismo, han sido influenciadas. He explicado que los diminutos campos de fuerza que existen dentro de los átomos son muy sensibles, y también os he contado que son capaces de recibir y de almacenar influencias de pensamiento, porque el pensamiento en sí mismo es un campo de fuerza electromagnética.
Hay más cosas que pasan dentro de los seres humanos de las que el Hombre es consciente, y todos los impulsos de pensamiento que han sido enviados por la humanidad han sido absorbidos y registrados por las cosas que el Hombre ha creado y ha tenido a su alrededor. Por tanto, nosotros debemos volcar la Tierra, por tanto debemos hacer que todo lo que ha sido creado por el pensamiento del Hombre, y que ha sido de este modo influenciado por la mala conciencia del Hombre, desaparezca. De otro modo, volveríais a ser expuestos a las mismas influencias retransmitidas, y las registraríais en vuestra conciencia cuando volváis a la Tierra otra vez, y todo volvería a ser lo mismo. Por ello es necesario este procedimiento de limpieza y purificación, por ello es necesario el vuelco de la Tierra. No sólo la atmósfera será purificada, sino también toda la superficie de la Tierra. Donde ahora hay tierra, habrá océano, y donde hay océano, habrá tierra. Justo al revés. Nadie ha sido capaz de entender por qué todo esto era necesario, pero yo os digo: es necesario. Una vez más es la Ley de Dios la que nosotros cumplimos hasta en el más mínimo detalle, y forma también parte de la purificación kármica. Así es como es.
Otra cosa debe ser necesariamente mencionada de forma que vosotros podáis adquirir una comprensión completa de los sucesos venideros y su conclusión. Os he contado que es una clasificación espiritual de personas la que va a ser ahora emprendida, una clasificación puramente espiritual que no tiene nada que ver con qué conocimientos o que aleccionamientos un hombre o mujer hayan podido tener en su vida. Por ello, puede ocurrir perfectamente, y ocurrirá miles de veces, que la gente que sufre de enfermedades o que han sido lisiados o que tengan defectos hereditarios, etc., serán subidos arriba. Se les curará completamente sus males, y estarán totalmente completos y sanos tras una visita a una nave espacial. En un nivel humano puedes preguntar: ¿cómo puede ser esto posible? Tomemos un ejemplo:
Un hombre puede haber perdido un miembro o puede haber nacido con alguna extremidad no desarrollada totalmente, y esto debe ser restaurado. He explicado antes que esto es una consecuencia de la purificación kármica de la Tierra, y aquí tiene lugar el principio de Gracia.
Con nosotros nada es imperfecto, todo es perfecto, y nuestros conocimientos sobre la materia son perfectos. Cuando un hombre comienza su vida en la etapa fetal ciertos procesos químicos y eléctricos tienen lugar, y repito, es una cuestión de impulsos eléctricos y procesos químicos, siendo seguida una ley particular. El individuo de esta forma se desarrolla para convertirse en un niño completamente desarrollado, y os he contado que no es hasta el momento del nacimiento que lo que vosotros llamáis "alma", la vida como tal, entra en el cuerpo.
Puede que entonces preguntéis: ¿Pero cómo puede entonces un niño dar manifestaciones de vida durante la etapa prenatal? He explicado que es totalmente la conciencia de la madre la que gobierna al feto y su curso de desarrollo. He dicho: Vosotros consideráis un "momento de concepción", nosotros reconocemos otro bastante diferente. En el momento que una mujer se queda embarazada, un alma, una conciencia va, a la lista de espera, por así decirlo, y estará lista para entrar en el momento de la concepción, el momento del nacimiento, eso es. Ahora comprenderéis también lo que significa, simplemente, haber sido "concebido por el Espíritu Santo". Ésa fue mi conciencia.
Ahora también comprenderéis mi respuesta. El feticidio no puede ser cometido, no hay nada que matar. Pero te interpones en el camino de un alma, y eso es una violación de la Ley.
Nosotros conocemos minuciosamente la etapa fetal del desarrollo, y por tanto somos capaces de restaurar a un hombre completamente. Podemos hacerlo volviendo a comenzar los procesos que hacen que una pierna o un brazo crezcan. Esto se hace por medio de impulsos químicos y eléctricos, y puedo revelar también que poseemos instrumentos y aparatos para tales propósitos. Vosotros mismos tenéis aparatos en vuestros hospitales, los nuestros son sólo aún más avanzados y nuestros químicos poseen unos conocimientos mayores. Nosotros sabemos que entre las células individuales, existe un campo de fuerza. Éste es el campo de fuerza al que me he referido en otro contexto. Este campo de fuerza envuelve a cada célula del cuerpo. Nosotros podemos influenciarlo, podemos cambiarlo, y podemos simplemente crear nuevas células. Podemos volver a comenzar de nuevo el proceso de creación, de este modo haciendo que crezcan un nuevo brazo o un nuevo ojo, por ejemplo. Así es como es.
Ahora, puedo informaros de otra cosa: Os he contado que el cerebro humano está construido de una forma tan ingeniosa que, de hecho, nada existe dentro de la galaxia, que un hombre no sea capaz de desentrañar, una vez todas las células de su cerebro estén disponibles para su uso. Pero debéis comprenderme correctamente:
El cerebro es, en realidad, una central de almacenamiento. Los impulsos que emite un hombre o que llegan al hombre no abandonan o entran al cerebro como tales, esto tiene lugar en todas las partes del cuerpo. Justo debajo del corazón hay un centro, cuya importancia el Hombre todavía no comprende. Son conscientes de que hay algo ahí, y, en realidad, ése es el lugar del cuerpo humano donde las cosas verdaderamente suceden. Los pensamientos no surgen en el cerebro como vosotros comúnmente creéis, sino justo alrededor del diafragma, en lo que vosotros llamáis el plexo solar. Una descarga eléctrica tiene lugar en su centro, y las células del cerebro son afectadas. Esta función es perfecta. La célula del cerebro almacena el impulso eléctrico y es capaz de trabajar con él y de transmitirlo. El cerebro es un instrumento muy afinado, pero, aún así, solamente un instrumento. No tiene nada que ver con el espíritu representado por el individuo como tal. El espíritu se encuentra por todo el cuerpo pero su punto central está en el plexo solar.
¿Y NUESTROS HIJOS? (RESUMEN)
Bien, si hubierais escuchado, y si hubierais comprendido vuestras lecciones podríais haber respondido a esta pregunta fácilmente vosotros mismos. Pero yo dije una vez que los niños me pertenecen, y he explicado que los niños pertenecen a Dios, y he llamado vuestra atención al hecho de que los hijos son algo que se os ha concedido como un préstamo. Es algo que se os ha dado como tarea, para ayudarles y guiarles en la vida. Pero la vida como tal, la vida del hijo, no pertenece a los padres y nunca les pertenecerá, ¡pertenece a Dios!
Y dejadme que os explique en palabras simples una vez más, ya que al parecer habéis olvidado. No podemos mostrar más consideración por vosotros que por los chinos, por ejemplo. Ciertamente no. Y cuando la gente hace tales preguntas, es que no han captado absolutamente nada. Para nosotros la vida es bastante diferente que para el Hombre, y sólo hay una cosa que podéis responder en la situación de la que ahora estamos hablando:
"Nosotros no tenemos influencia en lo que va a ocurrir, todo está en las manos del Padre. Él, y Él solamente, es el originador de la vida, y la vida le pertenece a Él. Lo que les va a ocurrir a los hijos de alguien en particular depende de Él, no de nosotros. Nosotros le hemos dado un mensaje a la humanidad que es el que estamos transmitiendo ahora, pero no podemos prometerle nada a nadie. Es la vida individual la que está ahora en las manos del Padre. Así es como es."
Vuestras preocupaciones son completamente innecesarias, y especialmente después de todo lo que os he enseñado. Lo que os hemos entregado debería haberos llevado ya a la comprensión total, pero voy a tener paciencia con vosotros una vez más. Vosotros sabéis que yo siempre os he ayudado y siempre lo haré, ¡y lo sabéis! Pero por favor, entended todo en conjunto.
El Hombre pronto se encontrará a sí mismo en una situación en la que mucha gente deseará morir rápidamente, ¡recordad esto y no lo olvidéis! Miles y millones de personas se encontrarán en una situación en la que pedirán: "Que la muerte venga y me libere, que me libere de mis problemas y sufrimientos". Esto será cierto de hombres, mujeres y niños por igual, y será una cuestión de millones y millones de ellos. Esto es sólo una cara del asunto. Y ahora, dejemos que surja la comprensión:
Sabéis que la ayuda está en camino. Sabéis que millones y millones de personas subirán a bordo de las naves espaciales, que se dejarán a la disposición del Hombre, y que todo ha sido planeado, todo ha sido cuidadosamente preparado para recibirlos. A aquellos que son subidos arriba, y que han sido mutilados o maltratados debido a las incomprensiones de otras personas, se les proporcionará ayuda inmediatamente, y será una ayuda efectiva al cien por cien.
Los demás morirán. Eso es algo que a vosotros mismos os ha pasado muchas veces. Sabéis que pronto estarán reencarnados en alguna otra parte. Habrán olvidado todo: esto es cierto tanto para los niños como para los adultos. Vivirán una nueva vida en otro lugar. Ellos no sabrán de vosotros, dónde estáis y qué os ha ocurrido, pero vosotros sí sabréis de ellos y dónde están, ésa es la diferencia entre ellos y vosotros. Ellos vivirán una nueva vida. Su memoria de lo que les ha ocurrido se borrará. De esa forma, no sufrirán más. Pero vivirán una vida donde de nuevo la ilusión todavía reinará, ¡porque es lo que ellos mismos han pedido y lo que quieren!
Aquellos que sobrevivan, que puede que no tengan a sus amigos y a sus parientes, o incluso a sus hijos, o los hijos que ya no tengan a sus padres, sabrán dónde se encuentran aquellos que fueron sus seres queridos, y cuál es su situación. Y cuando sepan esto no sentirán tristeza, porque al mismo tiempo tendrán la comprensión de que la vida es algo personal, algo absolutamente personal. Y os he enseñado, no podéis ir por ahí enganchándoos los unos a los otros. Esto no puede hacerse, y, en particular, no puede hacerse espiritualmente, ¡porque entonces no llegaréis a ningún sitio!
Han vivido en manada, han aullado en manada, y han matado en manada, porque no eran independientes, ni tampoco seguían su camino de forma independiente. Aquéllos que sí han sido independientes, en esta Tierra, han tenido siempre problemas, han sufrido siempre y han sido despreciados porque se desviaban de la norma.
Otros han sacado enormes ventajas de este principio, para su propio beneficio. Aunque ellos eran negativos, descubrieron, sin embargo, que era una ventaja estar solo. Y desdeñaron completamente a su prójimo. Representan el polo opuesto, y son los que empezarán lo que está ahora a la vuelta de la esquina. Vuestro entendimiento de este hecho debe ser absolutamente perfecto por ahora, y por tanto no podéis tener ninguna preocupación y no debéis tener ninguna preocupación. Deberíais saber, y lo sabéis, que hay un Dios, y sabéis que la vida pertenece a Dios. Y cuando estos hechos estén firmemente asentados en vuestra conciencia, no tendréis ninguna preocupación por ningún hombre, ¡absolutamente ninguna!
Poseéis una comprensión porque habéis recibido unas enseñanzas, que deberían hacer tal comprensión posible. Pero vayamos un poco más lejos y contemplemos fríamente y con calma la situación como realmente es:
Muchos de vosotros habéis leído a Adamski y a otros, y habéis oído que cuando vosotros os amáis unos a otros, cuando vivís vuestra vida de acuerdo al Principio del Amor Verdadero, no podéis permitir que nadie, bajo ninguna circunstancia, sufra. Ahora, intentad mover vuestra conciencia un poco más allá, hacia afuera de la Tierra e intentad mirarla desde afuera. Yo os digo: Aquellos que hoy en día están preocupados por sus hijos de la manera que hemos hablado antes, deberían pensar un poco más allá que sólo en sí mismos y en sus hijos. Desde nuestro punto de vista, es inconcebible cómo en un lugar puedan hacer cualquier cosa para criar a sus propios hijos, y sin embargo ignorar a los demás niños. Hay madres en la Tierra que en este mismo momento están rezando para que la muerte llegue a sus hijos, suavemente, para que sus niños puedan ser liberados de los sufrimientos, ¡que otras personas les han causado en su incomprensión! Ésta es la verdadera imagen de la vida que vosotros estáis viviendo en la Tierra ¡y de la forma de vida que vosotros representáis!
Algunas personas van a África y otras van a la India, pero intentad ver la imagen real en su totalidad. Nadie siente pena por nadie, en realidad. Muy pocos solamente intentan comprender lo que realmente está ocurriendo. En consecuencia, a la Tierra le ocurrirá lo que ahora tendrá lugar. Ésta es una de las razones. Por ello, cuando la gente pregunte, podéis contarles discretamente, que Dios gobierna la vida, y debido a que la vida ha sido abusada será tomada ahora de grandes partes de la humanidad, simplemente.
Para nosotros será una placer poder ayudar a todo el mundo, dondequiera que se encuentren en la Tierra. Y yo os prometo que nosotros podemos ayudar a muchos de los niños que no tienen ninguna esperanza en la Tierra, que no tienen un futuro, que no saben si van a morir en 2, 8 o 10 días, de hambre o de enfermedad. Ellos han sufrido y han luchado. Ellos también están en nuestros pensamientos y en nuestras mentes. Para nosotros es más terrible ver sufrimientos prolongados que una muerte súbita. Debéis comprender que nosotros conocemos la muerte, la naturaleza de la muerte y la ley de la muerte: la miramos con unos ojos diferentes a los del Hombre.
Y hablando sobre el Hombre, debo deciros que no en todos los lugares de la Tierra miran a la muerte de la misma manera que en vuestra zona, y aquí creo que puedo mencionar una cosa: He dicho que el Norte será especialmente protegido, y he dicho que existen ciertas cualidades en la población escandinava que pueden ser usadas como una base para construir sobre ella. Pero, sin embargo, un fuerte egoísmo se ha desarrollado aquí también, debido a que las circunstancias son las que son, la muerte en sí misma es muy impropia vista por alguien que está acomodado. El que debe dejar sus bienes mundanos detrás de él la ve como un grave insulto, mientras que su vecino, que está sufriendo, ¡la ve como un regalo de gracia! Y nosotros vemos todo esto, la vida no nos miente. Pero el Hombre se miente a sí mismo, porque no ve las cosas como realmente son. Así es como es.
Hemos tocado muchos temas, y lo que os he contado aquí, deberíais, de hecho, haber sido capaces de descubrirlo por vosotros mismos, después de todo. Ya os lo he contado. Sabéis lo principal de la ley de la vida. Os he contado que todo lo que sale de un hombre, retornará también a él, sea bueno o malo. Si habláis a otras personas sobre estas cosas deberíais ser plenamente conscientes de las conclusiones que os he dado a través de esta escuela, y debéis hablar fríamente y con calma sobre ello. Pero una cosa debéis recordar:
En cada hombre vive en mayor o menor grado un egoísta. Es el yo, es el ego el que ostenta el trono más alto. Vosotros habéis estado hablando mucho de compañerismo y de comunidad o como sea que lo queráis llamar. Pero intentad ver la imagen real: Detrás de todo lo demás siempre ha sido el ego el que ha motivado al individuo a hacer algo. Ha sido la esperanza de poder, poder sobre el prójimo, la esperanza de poseer algo que los demás no tuvieran. Siempre han sido los pensamientos equivocados los que han sido la fuente de motivación de la mayoría de la gente.
Ahora no debéis malinterpretarme. Ha habido gente, y hay gente, que trabajan bajo otras premisas, que hacen todo lo que pueden para ayudar a sus semejantes, que invierten todos sus conocimientos, cuerpo y alma en este trabajo, pero en general, las principales características del Hombre son la ambición y la arrogancia. No se preocupan mucho por nadie que nos sea ellos mismos.
Muchas veces os habéis preocupado tanto cuando veíais esto, y pensáis que debéis preocuparos por lo que ahora viene hacia al Hombre. ¡Oh no, no deberíais! Deberíais estar preocupados por vuestros semejantes porque ellos tienen una mentalidad y una forma de pensar equivocadas, y no por los hechos a los que ahora os enfrentáis debido a sus pensamientos equivocados. Esto es lo que deberías saber, éste es el entendimiento que deberíais tener. No debéis preocuparos por ningún hombre, ciertamente no. Vosotros sabéis a quién pertenece el Hombre, a quién pertenece cada individuo, y por tanto el destino de ningún hombre no puede ser una preocupación para vosotros, está más allá de vuestra influencia de todos modos, y permanecerá así. Pero podéis ayudar, y podéis consolar a aquellos que se encuentren en necesidad de ayuda y de consuelo. Y podéis contarles, tranquilamente y con discreción, lo que habéis aprendido, y cuando la gente pregunte sobre una u otra cosa, podéis muy apropiadamente responderles: Bien, pero uno podría, quizás, ¡haber pensado sobre esto antes y haber tomado sus medidas!
Ya hace 2000 años yo mismo hablaba a la gente sobre esto, y también en esos tiempos les conté la verdad. No les agradé con vanas promesas, ya estuviera contándoles parábolas o hechos directos a la gente de mi alrededor. Y si leéis vuestra Biblia podéis ver cómo entonces yo ya me las veía con el mismo tipo de hombres que los que van a crear una guerra global ahora... El hombre que no posee inhibiciones, que no le remuerde la conciencia si se enriquece a costa de su vecino.
Como habéis visto, en la Tierra no han querido aceptar mi mensaje con un corazón sincero. Lo han malinterpretado deliberadamente, para explotarme a mí y a mis enseñanzas, ¡para enriquecerse a sí mismos y obtener poder sobre los demás! Y sabían que la gente, individualmente, no tendrían ganas ni interés en buscar por sí mismos. Pero yo aún así les advertí, también en esos tiempos, que el Hombre debía ponerse en pie y seguir su propio camino individual, que el Hombre debía rezar, y que dónde él debía buscar era en sí mismo.
Cuando vinieron a mí, a por mí, a atacarme a traición, me preguntaron algo sobre el sistema monetario. Y, sin embargo, mi respuesta nunca fue comprendida. Yo les dije: "Dadle al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios". Y si la gente hubiera comprendido, ¡no le hubieran dado nada al César y a Dios todo!
Nada puede pertenecer a ningún César, nada puede pertenecer a ningún otro hombre, de las cosas que el hombre posee. Ningún otro hombre puede, legítimamente, tomar nada de otro, ¡absolutamente nada! Esto es un crimen, es una violación de la Ley, visto por nuestros ojos. Y mira hasta lo que os ha traído. Vosotros simplemente le decís a la gente en palabras simples: No han tenido inhibiciones en todo lo que respecta a su vecino, y siguen sin tener inhibiciones hoy en día, cuando la guerra, ha sido, de hecho, declarada...
Pero podéis hablarles de lo que va a ocurrir después, y podéis decirles cómo debe ser vivida la vida, y cómo debería haber sido vivida. Lo tenéis todo. Y podéis hablarles sobre las condiciones de los niños en el mundo que está al venir, y que la gente no debería preocuparse por sus hijos, sus parientes u otros, porque si ellos hubieran tenido las verdaderas preocupaciones que deberían haber tenido, hubieran pensado en ello hace muchos, muchísimos años. Pero no es hasta que el Hombre mismo es afectado cuando empieza a pensar, y los sucesos que van a golpear ahora a la humanidad seguramente harán pensar a mucha gente, y mucha gente cambiará sus maneras, eso está claro. Pero lo que os estamos trayendo es un mensaje de alegría. ¡Ciertamente!
¡Y recordadlo! Mientras que el mensaje que los hombres han tenido unos para con los otros no ha sido un mensaje de alegría. No lo ha sido, definitivamente. ¡No hasta lo que yo puedo ver! Pero el mensaje que ellos han recibido de nosotros siempre ha sido un mensaje de alegría, siempre, y nunca han escuchado, nunca han estado dispuestos a escuchar. Han fingido, han sido hipócritas, ¡se engañaban a ellos mismos y a los demás!
Si alguna vez alguien os dice: "Bien, ¿pero por qué Dios no detiene todo esto?", vosotros tenéis la respuesta. Y podéis explicarles que el Hombre posee su libre voluntad propia, y que si al Hombre no se le hubiera proporcionado su libre voluntad, no podría tener lugar ninguna evolución; y si alguien entonces se amarga, y si alguien entonces se queda preocupado, entonces podéis decirles: Bien, ¿quién es, en realidad, quien crea todo esto que os tiene tan preocupados? Dirigiros a los Sres. Johnson, Kozygin, Mao, o a cualesquiera sus nombres sean. Allí podéis mandar la factura, ¡no al Señor! [En nuestros tiempos, habría que dirigir la factura a Bush, Obama, Blair, ONU, etc...]
De hecho, podría decir hoy: "Ellos les suministran todo a los criminales y absolutamente nada a Dios; ¡y luego les entregan sus vidas a los criminales y tienen miedo de Dios!"
Cuando hablo aquí de criminales, tenéis que verlo en relación con la Ley Cósmica, en relación con la Ley de la Vida. Uso la palabra "criminales" porque vosotros la conocéis tan bien en la Tierra, y porque es una violación de la Ley.
Habéis oído hablar de la Ley Cósmica, la Ley Universal, os han explicado lo fundamental de la Ley Jerárquica, y sois plenamente conscientes de que la manera como la gente se tratan los unos a los otros es, jerárquicamente, bastante trágico. Visto desde el punto de vista de la Ley es una pena, es siempre trágico cuando la gente comete cosas que les vuelven a golpear a ellos mismos.
Es una tragedia, no podemos explicar más este hecho, pero es algo que ha sido establecido dentro de los límites de la vida, y es aquí donde yo os pido alcanzar una comprensión ahora. La Ley de Causa y Efecto [o Karma] ha sido establecida por Dios de forma que el Hombre pueda evolucionar, para así reunir los requisitos para obtener un conocimiento superior que no estaría de acuerdo con su presente estado de conciencia. Es necesario aleccionar a una conciencia como la que el Hombre representa, para que él pueda alcanzar una conciencia superior. Podéis ver por vosotros mismos la catástrofe de conciencia que tenéis, porque es equivocada, y además con las facultades intelectuales poseídas por el Hombre. Y siempre debe haber libertad de elección, libertad para elegir una cosa u otra.
Pero los requisitos serán aumentados de nivel a nivel en la jerarquía, y las opciones a elegir serán diferentes, porque cada vez hay algo que es excluido; siempre nos aseguramos de que ciertas cosas hayan sido excluidas de la mente, antes de ser admitidos al siguiente nivel. De otra forma, todo iría completamente mal.
Dios dio la vida, y Dios gobierna la vida. Él lo hace con amor porque da la vida gratis. ¡Sólo imagina si Dios se comportara con el Hombre como el Hombre lo hace con el Hombre! ¡Entonces el Hombre sería un esclavo para siempre! ¿Se os ha ocurrido alguna vez eso?
Dios no quiere que el Hombre sea su esclavo. Dios quiere elevar al Hombre. Dios quiere que el Hombre sea absolutamente libre, por ello existe esta escuela de la vida para el Hombre. Y como nosotros conocemos la muerte, y conocemos la vida, miramos por tanto esta escuela con diferentes ojos de los del Hombre. El Hombre no admitirá que es él mismo el que se crea esta horrible situación...
ENTONCES... Y AHORA (PARTE 2)
Comprendo muy bien que los sucesos de hace 2.000 años, cuando yo caminaba sobre la Tierra, estén en los pensamientos y las mentes de la gente, y os he contado ya unas cuantas cosas sobre lo que ocurrió en esos tiempos.
Cuando vine a la Tierra, encarnado de una forma común, no sabía nada de mi trabajo o misión, no hasta que alcancé los 28 años de edad. Entonces me volví plenamente consciente de mi misión. Pero desde niño siempre había sido consciente de que no pertenecía a esta Tierra, pero cuál era mi trabajo exactamente, no lo supe hasta más tarde.
Cuando comencé mi trabajo, no sólo había tenido lo que la gente llama visiones, sino también contacto directo, y por entonces ya era plenamente consciente de mi identidad, y de la tarea que me había propuesto realizar. Entonces, empecé a hablarle a la gente sobre las cosas que le ocurrirían a la humanidad, y les hablé sobre la mente humana, la mentalidad representada por el Hombre, y les dije que dirigieran sus mentes fuera de los asuntos mundanos y las dirigieran a Dios. Pero la gente no me entendía entonces, tan poco como el Hombre me entiende hoy en día.
Entre otras cosas, mi trabajo era convencer a la gente de que la vida es eterna, y que la muerte puede ser conquistada, y también he contado cómo lo hice. Os he contado que la Resurrección debe ser entendida palabra a palabra como fue escrita en la Biblia, y repito: Literalmente como ha sido contada.
En cuanto a qué ocurrió en el Jardín de Gethsemané, vosotros podéis leer que un ángel vino a mí para guiarme espiritualmente. He explicado quiénes son los ángeles. Puedo añadir aquí que la fuerza espiritual que vino a mí, vino directamente desde el espacio, no desde un platillo volante. Os he contado que nosotros somos dualidades, y era una dualidad espiritual la que vino a mí y quien, de hecho, se hizo visible a sí misma, para que otros pudieran ver también a este ángel. He explicado que hay otros garantes espirituales como yo, tan fuertes como yo, y puedo decir también que era uno de mis propios hermanos el que vino a mí en esos momentos tan difíciles.
Obtuve el apoyo que había solicitado, y obtuve el necesario poder interior, dado directamente por Dios. He dicho que soy el hijo de Dios, y esto es verdad, pero también os he contado que todos nosotros somos hijos de Dios. Y cuando solicitamos algo a Dios, obtenemos el contacto tan estrecho con Él que tenemos, y entonces a uno se le proporciona una ayuda espiritual como la que me dieron a mí en el Jardín de Gethsemané. Por ello, fui capaz de dirigirme, completamente tranquilo, a la gente que no me creería, pero que, sin embargo, tenían miedo de mí y de mis enseñanzas, que se oponían a su ambición y a sus ansias de poder. Y ellos me pudieron entregar a Pilatos, y pidieron mi muerte.
Cualquiera sabe que me azotaron, y que me hicieron una corona de espinos para mofarse de mí; pero ¡mirad lo que ha llegado a ser esta burla! Esa corona de espinos se ha convertido en un símbolo hasta el presente, se convirtió en justo lo contrario de lo que ellos esperaban. Yo pude soportar mi cruz, y fui capaz de dominar a la muerte como os he contado, porque me habían proporcionado una ayuda espiritual, poder espiritual.
Se han preguntado por qué yo dije en la cruz: "MI Dios, mi Dios, ¿por qué me has abandonado?". Bien, intentad vosotros mismos estar con Dios durante muchos años, y luego de repente no sentir Su poder más. Aquí os debo recordar la Ley. Tuve que estar solo durante un poco tiempo. Me habían dado el poder, me habían dado la ayuda, pero tenía que pasar por las pruebas finales por mi propia libre voluntad. El poder de Dios no me dejó hasta que me encontré en la cruz, y entonces debí reunir toda mi conciencia, para de ese modo poder abandonar la tumba y luego ser subido arriba, ascender hasta una nube.
He explicado un poco nuestros conocimientos y habilidades técnicas, y por supuesto nosotros podemos subir a un hombre a un platillo volante directamente desde la Tierra. Y así es cómo ocurrió cuando yo ascendí "al Cielo". [La nube era un platillo volante disfrazado de nube. (Acl. de la T.)]
Refiriéndonos a los sucesos que están al venir, os he contado que ocurrirá exactamente como se describe en la Biblia: Dos personas habrá en el campo, una será arrebatada, la otra dejada. Y yo os digo: en muchos casos el que es elevado comprenderá igual de poco que el que es dejado. Pero ningún hombre que se dirija a su Dios se sentirá o se encontrará abandonado por su Dios en esta situación, eso está claro.
Os he contado que es una cuestión de un renacimiento espiritual, y la situación no tiene mucho que ver con la de hace 2.000 años, cuando un mensaje y una demostración de una vida se entregó a la humanidad. La secuencia de acontecimientos que va a ser ahora vivida por el Hombre es una secuencia de acontecimientos que él ha atraído a sí mismo debido a su ceguera espiritual, y ocurrirá tal como dije hace 2000 años, no habrá ninguna carne que sobreviva si estos días no son acortados.
Pero la ayuda que se le proporcionará a la humanidad en esta situación, la mano que se le echará ahora a la Tierra, es gentil y de amor, y ningún hombre que se dirija a su Dios y a nosotros en sus pensamientos se sentirá solo.
Y he dicho también que el Hombre verá los platillos volantes, y he dicho que ellos vendrán en gran número, y la gente se dará cuenta de que la señal que fue prometida hace mucho tiempo ha sido ahora puesta en el cielo para que el Hombre la vea, durante los últimos días y las últimas horas, de forma que toda la humanidad pueda ser consciente de los poderes universales que están en camino para ayudar al Hombre.
Por tanto, ningún hombre que realmente crea se sentirá abandonado. Y este es un mensaje de alegría el que estamos trayendo, para aquellos que están dispuestos a aceptarlo. Mucha gente no lo hará, pero aquí como siempre cuando la Ley Jerárquica y la Ley Universal están involucradas, uno debe querer él mismo aceptar la ayuda, antes de que ésta se le pueda proporcionar, de otra forma sería interferencia una vez más. Aquí no debe haber interferencia, debe haber ayuda, y es sólo ayuda. Y he hablado sobre la línea divisoria entre las dos: es tan fina como la mitad del grosor de un pelo y prácticamente invisible.
Pero he contado también que nuestra ayuda será efectiva y será dada de una manera que no dejará lugar a dudas de que es una ayuda lo que se está proporcionando a aquellos que la deseen. Pero dejadme que repita: Nadie que escuche este mensaje, y nadie que dirija su mente a Dios, al cosmos o a la Ley Universal, se sentirá perdido o abandonado, ¡nadie!
Mi noche en el Jardín de Gethsemané fue mi preparación espiritual para mi última misión en la Tierra en esos tiempos.
Ninguna palabra puede ser añadida, y ninguna palabra puede ser sustraída, de lo que yo he dicho, y de lo que ha sido aquí escrito. He dicho que os tomaré por sorpresa, y lo repentino de los sucesos que tendrán lugar os sorprenderá.
Por nuestra parte, nosotros hemos planeado todo, y todo ha sido preparado cuidadosamente. El mensaje que hemos entregado en Borup es de una naturaleza que está particularmente adaptada a Escandinavia y a las gentes escandinavas; pero queremos que llegue a tanta gente como sea posible que quieran oír este mensaje.
El mensaje es un mensaje de alegría, y me gustaría que fuera tratado como un mensaje de alegría. Graves sucesos golpearán a la Tierra, esto os he contado, pero también os he contado cuál será el resultado, que estos sucesos terminarán con mi Segunda Venida. Y esto es lo que debería ser enfatizado, hablar del lado espiritual del asunto más que de la parte violenta de él. La violencia no nos pertenece a nosotros, le pertenece al Hombre, pero la violencia tendrá su final para el Hombre también ahora.
La certeza y el conocimiento son preferibles a la fe, pero de forma que se pueda adquirir certeza en este asunto, uno debe primero creer. Cuando los acontecimientos empiecen a acelerarse vosotros deberíais reuniros y hablar sobre estos asuntos. Nunca discutir, sino hablar, y permanecer en calma y en armonía en vuestro interior. Cuanto más en calma y en armonía uno se encuentre, más comprenderá sobre la naturaleza de este mensaje. Muchos individuos recibirán mensajes durante los días venideros.
La confusión engendra más confusión. Sólo aquél que no acepte la confusión dentro de sí mismo escapará a la confusión. Por tanto yo he dicho: No permitáis que las cosas o los hechos externos molesten a vuestro ser interior, y esto será aún más necesario ahora, en la situación en la que vais a encontraros, que nunca antes ha sido. Encontrad la paz y la armonía dentro de vosotros mismos, ya que sólo a través de la paz interior y de la armonía interior seréis capaces de conseguir la fortaleza espiritual necesaria durante estos últimos días de la Tierra.
No tengo más que decir. No hay nada más que decir.
Me despediré no sólo diciendo: Tened confianza. Diré: ¡Hasta pronto!